Por HUGO FERNÁNDEZ GUTIÉRRREZ
La inteligencia artificial es un tema que cada vez está más presente en nuestras vidas, muchos trabajos se han revolucionado debido a los avances en este ámbito, sin embargo, uno de los menos esperables era la psicología, pero parece que eso está a punto de cambiar.
Recientemente una empresa llamada Thera4All ha desarrollado una IA psicóloga llamada Raúl, aunque la aplicación se llama Brain, una vez descargada podrás tener sesiones de terapia con la IA a 20€ por sesión. Según la página oficial, la aplicación ha sido desarrollada por profesionales en el campo, utiliza test validados por psicólogos sanitarios y ofrece evaluaciones de ansiedad, demencia, depresión, riesgo de suicidio, autismo, TDAH, somnolencia y demás.
Ahora bien, ¿es esto un posible sustituto para la terapia tradicional? Es cierto que poder tener sesiones por tan solo 20€ y sin tener que salir de tu casa suena atractivo, además de no tener que compartir tu situación vital con una persona real, sin embargo, las características principales que hacen funcionar una intervención psicológica son la empatía y la conexión interpersonal, de las cuales, la primera puede ser mostrada por la IA, pero solo de forma simulada, lo que muchas veces implica validar todo lo que le digas sin excepción, y la segunda es imposible, no solo para la aplicación, sino también para el usuario, que en el fondo sabe que está hablando con un robot.
Dejando de lado la efectividad, se puede argumentar que no es una mala idea tener una primera sesión con la aplicación para obtener un diagnóstico rápido y que se te derive a un psicólogo real, ¿pero acaso le podemos dar la confianza a esta IA para que nos diga o decida cosas tan importantes? Poniéndolo de otra forma y salvando todas las distancias, ¿Le permitirías a una IA médica que te diagnosticase un cáncer? ¿Y qué te recetase tratamiento? Las inteligencias artificiales pueden fallar como cualquier tipo de tecnología, a pesar de lo mucho que hemos avanzado en este ámbito, aún están lejos de ser perfectas si es que lo pueden llegar a ser.
¿Significa todo esto que debemos oponernos al avance de la tecnología? No, la IA ha llegado para quedarse, e intentar evitarlo a la fuerza no va a cambiar nada, lo que hay que hacer es aprender a usarla para disminuir sus riesgos y aumentar sus beneficios, volviendo al tema de la medicina, ya existe una IA que permite detectar falsos positivos y negativos en casos de cáncer de mama, cosa que no sustituye los propios diagnósticos de los profesionales médicos, sino que los potencia.
La inteligencia artificial es una herramienta que se debe aprender a usar en todos los ámbitos que tenga la capacidad de potenciar y la psicología puede ser uno de ellos, hay que buscar las ventajas que aporte a las terapias, pero siempre evitando los peligros de sustituir una sesión con un psicólogo real por una conversación con una aplicación móvil.

